El sueño de Persio

 
 
 

El sueño de Persio

24 abril – 24 mayo 2011

LAi MUSEUM, Gijón

La lógica de las formas isomórficas

6 – 9 octubre 2011

Galería Texu, Oviedo

 
 
 
 
 
 
 

La instalación parte de la idea de Espacio-Tiempo desarrollada por Cortázar en su libro Los premios. Persio, uno de sus personajes, señalaba en un mapa de cualquier lugar del mundo sucesiones temporales concretas, como por ejemplo el horario de trenes de una ciudad. Este proceso generaba un dibujo cuyas formas podrían reproducir imágenes de la realidad a partir de una concepción del Espacio-Tiempo como algo predeterminado o sobrenatural y no fruto del azar o la casualidad.

No estoy lejos de pensar que un día veré nacer un dibujo que coincida exactamente con alguna obra famosa, una guitarra de Picasso, por ejemplo, o un frutero de Petorutti. Si eso ocurre tendré una cifra, un módulo. Así empezaré a abrazar la creación desde su verdadera base analógica, romperé el tiempo-espacio que es un invento plagado de defectos.

Internet se convierte en la herramienta con la que pudo haber soñado Persio para conseguir su objetivo. Durante un mes se fueron registrando sobre un mapamundi las entradas diarias que desde distintos puntos del planeta iban accediendo a nuestro blog. Cada lugar de origen añadía un punto sobre el mapa.

Uniendo todos los puntos de comunicación surgió un dibujo de  líneas de color que fue evolucionando hasta determinar una forma estable, que fue evolucionando desde un triángulo escaleno hasta figuras más complejas que parecían representar imágenes de la realidad por su parecido con un pájaro o un avión. 

El concepto musical de la instalación parte de los principios creados por Xenakis en 1978 con el sistema informático UPIC, que permite crear materiales de música electro-acústica por medio de la conversión digital de dibujos. La música alcanzó entonces otra dimensión: además de ser un arte que se desarrolla en el tiempo también podía llegar a tener una esencia espacial. En definitiva, un paso más hacia el entendimiento de la idea de Espacio-Tiempo.

Partiendo de estas investigaciones aplicamos el programa Photosounder, basado en los principios de Xenakis, al dibujo obtenido. Después se trabajaron aspectos como frecuencias, tipos de onda, envolventes, filtros y resonancia hasta obtener como resultado una obra musical distribuida en cuatro piezas ( w1, w2, w3, w4 ), cada una de las cuales equivale a uno de los cuatro periodos temporales en que han organizado el mes de trabajo. (Ver discografía)

La última fase del proceso consistió en la espacialización de la propuesta mediante puntos y anclajes que señalizaron, en las paredes y el suelo de la Sala LAi, los lugares geográficos contabilizados durante un mes como entradas al blog. La abstracción geográfica se distribuyó por continentes en función de las paredes disponibles de forma proporcional al mapa original. Finalmente, los puntos se unieron con hilos de colores por orden cronológico formando la imagen tridimensional.  

Las letras que forman los nombres de todas las localizaciones fueron distribuidas de forma arbitraria por el espacio de modo que pudiesen crear mensajes verbales con sentido; posibles combinaciones de la lógica del azar que simbolizan las teorías de Persio.

Las cuatro piezas sonoras formaron parte de la instalación junto con la incorporación de la obra de videoarte del artista Jaime Rodriguez a modo de entramado vectorial diseñado para fundirse con el entramado de hilos y una representación plástica de diversas teorías del azar y el caos (técnica mixta: serigrafía, dibujo e impresión digital) del mismo autor. 

 

La lógica de las formas isomórficas

 

El proceso experimental abierto  con El sueño de Persio continua con una nueva instalación audiovisual en colaboración con el videoartista César Naves. Conceptualmente  es un intento de materializar en imágenes algunas de las múltiples combinaciones posibles que pueden tener lugar dentro del Espacio–Tiempo. Las diversas formas geométricas u orgánicas creadas muestran su carga metafísica como resultado de las leyes superiores que las generan y que no responden al azar, sino a las relaciones matemáticas que rigen el mundo.

César Naves pone así imagen a los sonidos de las cuatro piezas sonoras de Mind Revolution (W1, W2, W3, W4) intentando desvelar, convertir en luz, movimiento y color el entramado sonoro del proceso del que proceden. De este modo, el tiempo sonoro se convierte en espacio visual.